miércoles, 25 de abril de 2012

¿Dónde está Dios?

¿Dónde está Dios?

Eran enormes pilas de cartas, y cada día entraban nuevas. Llegaban entre cincuenta y cien cartas diarias, principalmente de Europa y América, aunque también del resto del mundo. Su destino era el correo de Jerusalén, y las autoridades no sabían qué hacer con ellas. Eran cartas que iban dirigidas a «Dios en Jerusalén».
Una carta iba dirigida así: «El Señor del mundo. Trono de gloria. Séptimo cielo. Jerusalén.» Algunas de esas cartas contenían peticiones de ayuda, especialmente de solteras que buscaban esposo. Otras venían de niños que habían sido abandonados. El jefe de correos se vio obligado a tomar la decisión de quemar todas esas cartas. «No podemos hacer otra cosa con ellas», concluyó.

Esta noticia de un número crecido de cartas enviadas a Jerusalén y dirigidas a Dios debe hacernos reflexionar. Que haya tanta gente en el mundo urgentemente necesitada y que no sabe cómo hallar a Dios es sumamente triste.

Que haya necesidad de dirigirse a Dios es evidente. Que este haya sido el anhelo de toda la humanidad de todos los tiempos, también es evidente. Y que toda persona se sentiría feliz si Dios le diera la respuesta que necesita, lo es igualmente.

En el Libro de Job, tal vez el libro más antiguo de la Biblia, se expresa el mismo anhelo: «¡Quién me diera el saber dónde hallar a Dios!
Yo iría hasta su silla, Expondría mi causa delante de él, y llenaría mi boca de argumentos!.» (Job 23:3-4). Para satisfacer esa necesidad, el hombre ha inventado toda clase de religiones y ha fundado toda clase de ciudades sagradas.

En cierta ocasión, Jesucristo pasaba por la ciudad de Samaria cuando junto a un pozo se encontró con una mujer samaritana. Ella, en la conversación que se suscitó, le dijo a Jesús: «Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar..» A lo que Jesús le respondió: «Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre, Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren» (Juan 4:20-23).

Dios no está circunscrito a ningún lugar, a ninguna organización, a ningún orden ni a ninguna religión. Si tratáramos de describir el lugar donde se halla, tendríamos que concluir que se encuentra en el lugar de nuestra necesidad. Lo hallamos en el corazón del arrepentido. Lo hallamos en el dolor del humilde. Y más que todo, lo hallamos al pie de la cruz de Cristo.

Dios está ahora mismo tocando a la puerta de nuestro corazón. Abrámosle la puerta y dejémoslo entrar. Él quiere ser nuestro seguro y eterno Salvador.

Fuente:poderypaz.com

Oseh Shalom


Bendito sea Dios a su nombre Gloria ,alabado sea tu nombre Señor tu pueblo te adora.
Hermosa alabanza .

DOS MINUTOS

Señor [...] ¡dame entendimiento, conforme a tu palabra! Salmo 119:169.

Si solo tuvieras dos minutos para brindar esperanza a alguien desanimado ¿qué dirías? ¿Qué puedes decir en dos minutos de manera que tus palabras alienten un corazón?
Este fue el desafío que enfrentó Abraham Lincoln cuando participó en la ceremonia de dedicación del Cementerio Nacional para Soldados de la ciudad de Gettysburg. Era el 19 de noviembre de 1863, poco después de la batalla de Gettysburg, durante la Guerra Civil norteamericana, en la que ya habían muerto miles de soldados.
El caso es que Lincoln, aunque era el presidente de la nación, no había sido invitado a la ceremonia. Y cuando avisó que iría, el orador principal ya había sido seleccionado. Es así que, por pura cortesía, le pidieron que «dijera algunas palabras» apropiadas para la ocasión.
¿Y quién sería el orador principal del evento? Nada menos que Edward Everett, el mejor de su clase. Cuentan los historiadores que ese día el discurso de Everett duró una hora y 57 minutos, y usó 13,609 palabras. Cuando terminó de hablar, la multitud le brindó una gran ovación.
Entonces vino el turno de Lincoln. ¡Vaya problema! Tener que hablar después del soberbio discurso de Everett. «Hace ochenta y siete años —comenzó diciendo— nuestros padres hicieron nacer en este continente una nueva nación concebida en la libertad y consagrada al principio de que todas las personas son iguales…».
Su discurso duró poco más de dos minutos. Menos de trescientas palabras. Pero cuando Lincoln tomó asiento, el tiempo pareció detenerse.
¿De qué habló Everett ese día? Nadie se acuerda. El discurso de Lincoln, en cambio, es hoy considerado uno de los más grandes de la historia. Y solo le tomó… poco más de dos minutos.
Dos minutos que nos enseñan la gran lección de que en esta vida no es la cantidad lo que cuenta, sino la calidad. No es la extensión, sino la profundidad. No es la apariencia, sino la esencia. Y, ¿por qué no? No es la personalidad, sino el carácter.
No te dejes impresionar por quienes necesitan de dos horas para expresar lo que piensan; o de cinco talentos para poder completar su tarea. Preocúpate por hacer lo mejor que puedas con tus dos talentos… o con tus dos minutos. Porque no es la cantidad, sino la calidad, lo que cuenta.
Señor, que en todo cuanto realice hoy tenga el sello de calidad del cielo.

Fuente:Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes.

martes, 24 de abril de 2012

John Harper, el pastor evangélico que predicaba mientras el Titanic se hundía

Una iglesia escocesa honró a uno de sus pastores llamado John Harper, quien perdió la vida en el hundimiento del Titanic.

El 14 de abril 1912, la revista comercial The Shipbuilder, describió al Titanic como el “prácticamente indestructible”, se había hundido con la famosa declaración formulada el 31 de mayo de 1911, cuando un empleado de la Compañía de Construcción Naval de la White Star, dijo: “Ni Dios puede hundir este barco”.

El predicador escocés John Harper y su hija Nana, de seis años, se encontraban a bordo del barco que tras hundirse murieron mil quinientas personas. Cuatro años antes, la esposa de Harper había fallecido dejándole una niña llamada Nana que tenía seis años.

El motivo de su viaje en el Titanic, era predicar en una de las iglesias más grandes de los Estados Unidos de la época, la Iglesia Moody en Chicago. La iglesia estaba esperando su llegada, no sólo porque iba a predicar una serie de mensajes, inclusive oficialmente estaba aceptado a que se convirtiera en un pastor en Estados Unidos.

Harper, era conocido como un buen orador  que había pastoreado dos iglesias en el Reino Unido, Glasgow y Londres. Su estilo de predicación era apropiado para un evangelista como lo atestiguan las palabras de un pastor amigo. “Era un predicador de multitudes, utilizado para hablar a grandes audiencias … Él tenía una gran comprensión de las verdades bíblicas que le permitían hacerle frente a todos los ataques en contra de la fe”.

Cuando el Titanic golpeó el iceberg, Harper, como una medida de precaución, puso a la niña en uno de los botes salvavidas, dejándola al cuidado de un primo mayor que también los acompañaba en el viaje (esa medida de precaución le salvó la vida a Nana Harper, que murió en 1986 a la edad de 80 años).
Pastor John Harper
El predicador podría haberse ido con su hija, pero optó por dar a las personas otra oportunidad de conocer a Cristo. Hay registros de que Harper le habló a cada persona que estaba en pánico y les expresó acerca de la necesidad de aceptar a Cristo.

Cuando el barco empezó a hundirse, Harper oyó gritar: “Que las mujeres, los niños y los no creyentes suban primero a los botes salvavidas”. Cuando Harper oyó a un hombre rechazar su llamado a aceptar a Jesús, este le dio el chaleco salvavidas que llevaba y dijo: “Esto lo necesita más que yo”. Hasta el último momento que estuvo a bordo del barco, Harper, instó a la gente a entregar sus vidas a Jesús.

Cuatro años después que se hundió el Titanic, durante una reunión, un sobreviviente del Titanic, contó su primer contacto con Harper en medio de las aguas heladas del Atlántico. Él declaró que él se aferraba a un pedazo de madera, cuando Harper nadó hacia él y le dijo: “Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo”, pero el hombre rechazó la oferta en un primer momento.

Sin embargo, al oír nuevamente: “Cree en el Señor Jesucristo”, y sabiendo que estaba solo, a la deriva, y con dos millas de agua bajo sus pies, aceptó creer en Jesús. Poco después, el sobreviviente vio a Harper que sucumbió ante el frío y se hundió, dijo el hombre ante la reunión de los sobrevivientes diciendo simplemente: “Yo soy el último convertido de John Harper”.

Nana, hija de Harper, fue rescatada y enviada de vuelta a Escocia, donde creció, se casó con un pastor, y dedicó su vida al Señor.

John Harper, nació en un hogar de padres cristianos el 29 de mayo de 1872. Fue en el último domingo de marzo de 1886, cuando tenía trece años de edad que recibió a Jesús como el Señor de su vida. Comenzó a predicar unos cuatro años más tarde, a la edad de 17 años de edad para bajar a las calles de su pueblo y predicarles a los hombres que se reconciliaran con Dios }
Fuente: .AcontecerCristiano

Del Sida a la salvación (testimonio)




Jaime Alaya, es el primero de seis hermanos y vivía en una familia que al comienzo respiraba un aire de unidad.

Con el paso de los años, y el continuo descuido por parte del padre de familia que era dependiente de la bebida y las fiestas, hizo que sus hermanos y él recibieran el golpe más duro.
Tenía 15 años, cuando su propio padre los voto de su casa para vivir allí mismo con tres mujeres, dejándolos en el absoluto abandono.
Fue en Cajamarca donde pudo terminar sus estudios  y sirvió por dos años al ejército. Pero un joven lleno de resentimiento, jamás imagino convertirse en quien tanto odiaba, y siguió los mismo pasos de su padre.
Viajó a Lima para un mejor futuro, y por los estudios y conocimientos ganados en el ejército, las puertas se le aren y de inmediato consigue empleo. Pero, buscando como saciar su amargura no existía fin de semana en que malgastara su dinero.
Cinco balazos, en una riña del vecindario lo llevaron directo al hospital e inexplicablemente sobrevivió. Su madre, le pidió  que se haga mayordomo de la Cruz de Motupe para poder cambiar y de esa manera acercarse a Dios.
Es en una de las fiestas patronales, donde conoce a su futura esposa con quien forma una familia.
Sin embargo, las bebidas, las mujeres y las fiestas destruyeron su hogar.
Con su segundo embarazo y con los exámenes requeridos, Jaime se entera que su esposa era portadora del virus del sida y que probablemente el hijo que esperaba también podría contagiarse.
“Matate, es la solución” es la voz que rondaba por su mente. Y en medio de su dolo comenzó a reclamarle a Dios, ¿Por qué a su hija? ¿Por qué no solamente a él o a su esposa? ¿Qué será de mi familia ahora?
Un primer milagro ocurrió, su hija no había sido contagiada al nacer. Pero su esposa no duro mucho tiempo y murió. Jaime ya con 44 kilos de peso,  y después de una crisis, despertó en el hospital, ya estaba cubierto, los doctores creyeron que no duraría unas horas y esperaban su muerte.
En esos momentos, y con el poco aire que tenía le dijo a Dios: “Señor,  si tú me sanas yo te voy a servir,  dame la oportunidad de conocer a mis hijas, de verlas crecer”.
Y Dios el todopoderoso, el cual no tiene impedimentos lo sano de inmediato, al instante.
Los doctores no entendían cómo pudo un sidoso  ponerse de pie, luego de una crisis, y de comenzar a comer normalmente si su cuerpo ya no resistía nada.
Actualmente, es un próspero empresario que vive testificando la oportunidad que Dios le otorgo: Él lo sanó y lo salvó. Y junto a sus hijas sirven al Señor.

Netanyahu: Irán \"desea aniquilar millones de judíos\"

[ Noticias ]
El primer ministro, Biniamín Netanyahu, aseguró que el actual régimen iraní tiene en común con la Alemania nazi el deseo de "aniquilar a millones de judíos".
"Es cierto que desean hacerlo no en nombre de una raza superior, sino más bien en nombre de un culto o una religión superior. Pero la aspiración de aniquilar millones de judíos es clara", declaró a la radio pública en una de las entrevistas que tradicionalmente concede en vísperas del Día de la Independencia, que comienza mañana, miércoles, por la tarde.

Netanyahu subrayó que la historia del pueblo judío enseña la necesidad de "tomar en serio" a quien "amenaza con la aniquilación".

La principal diferencia entre el Holocausto, en el que murieron seis millones de judíos, y la situación actual es la "capacidad" de defensa política e "incluso más importante, militar" que supone el Estado de Israel, donde residen algo menos de la mitad de los judíos del mundo.

"Eso es lo importante. Y eso es lo que he apuntado. Quienquiera que ignore la amenaza, que no logre prepararse para ella, que no logre eliminarla, está tan solo enterrando la cabeza en la arena", prosiguió.

"Ya cometimos esos errores en el pasado. No los repetiremos en el presente", aseveró. EFE

Fuente:auroraisrael.co.il

lunes, 23 de abril de 2012

Iguales pero Diferentes, Aprendamos acerca de las Diferencias entre Esposos.



En enta vida todos somos diferentes. ¿Como aceptar las diferencias de mi pareja? Siempre nos preguntamos eso. A continuación veremos cómo solucionar este problema tan común.
"Entonces Dios el Eterno hizo caer un profundo sueño sobre Adán, y mientras dormía tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Dios el Eterno tomó del hombre, formó una mujer, y la trajo al hombre". (Génesis 2:21-22)

Cuando Dios creó la primera pareja, podemos observar claramente que los hizo diferentes el uno del otro. Hombre y mujer. ¿Cuál era el propósito de Dios al hacerlos diferentes?
Dios sabia perfectamente que por el hecho de crearlos diferentes, el uno sería el complemento y la ayuda del otro. Al sumar las características diferentes de ambos, es como Dios planeaba hacerlos: UNO COMPLETO.
Sin embargo, es triste ver que cuando estas diferencias empiezan a ser notorias en el matrimonio lejos de unir a la pareja, la separan. ¿Ya notaron que en muchas parejas lo que en el noviazgo los atraía, en el matrimonio los perturba, lo que los aproximaba suele separarlos, y que cada vez hay menos cosas en común? ¿Qué es lo que ocurre?.
El problema es que los seres humanos no comprendemos nuestras diferencias o no le damos el valor que estas tienen, en vez de ver que nuestras diferencias pueden fortalecer nuestra unidad, pensamos que el al no ser iguales no podemos ser compatibles.
Nos cuesta entender que juntos podemos ser mas fuertes que solos, y es común escuchar reproches como: "Tu no eres como yo soy", o "Eres exactamente como tu madre", o "No somos compatibles".
Si usted está casado, no permita que las diferencia que existen entre usted y su pareja destruyan su relación.
Recuerde que la personalidad del hombre y la mujer difieren mucho, que ambos intentan encarar la vida con impulsos, sensaciones y emociones totalmente opuestas. Y que el secreto del éxito de una pareja, no esta en rechazar esas diferencias, sino más bien en complementarlas.
Muchos hombres, por ejemplo, disfrutan comunicando ideas y planes, mientras que por su parte las damas gustan de hablar sobre sensaciones y emociones.
El hombre es más inclinado a expresar su amor haciendo cosas, mientras que las mujeres lo expresan a través de palabras.
Las mujeres tienden a observar los detalles: ellas son capaces de recordar las particularidades, la ropa con que andaban vestidos, colores, etc.
Los hombres resaltan los acontecimientos en términos generales, suelen quedar impacientes, cuando se presentan muchos detalles. Instintivamente, un hombre racional se casa con una mujer sentimental.
Los extrovertidos, que gustan de estar en compañía de otras personas, se casan con introvertidos que están en busca de tranquilidad.
¿Porqué el hombre es diferente de la mujer? Porque cada uno necesita del otro para estar completo, para fortalecer sus debilidades, para compartir la fuerzas que cada uno trajo a esta nueva relación.
Cuando una persona siente que la otra esta intentando cambiarla, generalmente la reacción es negativa, la persona se siente defraudada. Solamente cuando la persona es aceptada y amada es capaz de cambiar.
Hay ocasiones en que los constantes reclamos y quejas pueden ocasionar cambios en la conducta de una persona , pero rara vez esos cambios son el resultado de una transformación interior y casi siempre terminan por empeorar la relación.

Cualquier cambio forzado acaba generando resentimiento, hostilidad, rechazo y poco a poco irá minando el amor.
Ira J. Tanner, consejero matrimonial, dijo: "Cualquier intento de cambiar a un cónyuge en un esfuerzo por ajustar la pareja al padrón de nuestra fantasía, es arrogancia de nuestra parte y un insulto al compañero. Esto divide, provoca rencor y causa una soledad aun mayor".

Si usted desea ser feliz en su matrimonio y no quiere que fracase, entonces desista de su interés por cambiar a su pareja. Esto nunca funciona. Cuando uno intenta cambiar al otro en vez de aceptarlo como es, las cosas tienden a empeorar en vez de mejorar.
PARA REFLEXIONAR.
"Si vuestros temperamentos no congenian, ¿no glorificaríais a Dios cambiando dichos temperamentos? Una pareja de cónyuges debe cultivar el respeto y el afecto mutuo. Deben velar acerca de su espíritu, sus palabras y sus actos, a fin de no decir ni hacer nada que cause irritación o molestia. Cada uno debe preocuparse por el otro, y hacer todo lo que esté a su alcance para hacerlo feliz.